En la Medellín de 1976, las sobras de la producción de unos tenis de Croydon dieron origen a una de las grandes empresas colombianas del descanso. Esta es la historia de Comodísimos.
Jhon Gómez llegó de Cisneros a Medellín en 1917. Era muy joven, pero tenía algo que lo distinguiría como empresario: no pensaba primero en qué producto vender, sino en qué necesidad podía solucionar.
En 1938 comenzó a construir un grupo empresarial que estaría relacionado con compañías como Calzados Croydon, Cartón de Colombia y Productos Familia.
Para fortalecer sus negocios contrató a Luis Carlos Bravo como contador. Con el tiempo, Bravo se convertiría en gerente y posteriormente en socio de la empresa.
Y fue precisamente en 1976 cuando ambos encontraron una oportunidad donde otros veían desperdicios.
En la fabricación de calzado quedaban sobrantes de espuma. Y pensaron que ese material podía convertirse en algo mucho más grande: colchones y muebles.
Así nació Espumas Plásticas, con apenas 12 trabajadores.
Pero la empresa tendría que enfrentar una de sus primeras grandes pruebas diez años después. En 1986, un incendio destruyó buena parte de sus instalaciones y la dejó al borde de la quiebra.
Para reducir costos, trasladaron la planta a Itagüí. Y lejos de desaparecer, la empresa resurgió, literalmente, de laas cenizas.
Fue entonces cuando una de sus marcas empezó a convertirse en protagonista: Comodísimos. Las espumas de los colchones Comodisimos se hacían, 100% nacionales, en la fábrica de Espumas plásticas.
Para el año 2000, la compañía ya tenía presencia en buena parte del país y había ampliado su producción hacia diferentes líneas, relacionadas con una ideas: ser especialista en descanso.
Pero la historia se repitió. En 2011, otro incendio puso a prueba a la empresa. Y nuevamente, Espumas Plásticas logró levantarse.
Hoy cuenta con más de 1800 trabajadores y está dedicada, con su marca estrella, al descanso de adultos, bebés y mascotas.
Lo que comenzó en 1976 con los sobrantes de una fábrica de zapatos en el barrio Boston de Medellín, terminó por garantizar el sueño de todo un país.
