¡No más privatizaciones!

Estamos en una avalancha privatizadora en Colombia. Duque quiere privatizar las electrificadoras regionales, ISA, un pedazo de Ecopetrol y el Fondo Nacional del Ahorro y Daniel Quintero la mitad de UNE que aún tenemos como propiedad de Medellín.

En las dos, como no, se proponen vender las empresas con fines nobles. Nada más lejos de la realidad. Veamos:

  1. Negocio ISA – Ecopetrol.

Ya he hablado bastante del tema, pero en resumen es una privatización disfrazada. Después de la caída de la reforma tributaria y el aumento del precio del petróleo, Ecopetrol logró un mega crédito, y ultra rápido por lo que se vio, de 4 mil millones de dólares con la banca internacional (https://bit.ly/3sL9fr1) . Con estos ingresos, más recursos propios, la petrolera se haría al 51.4% de las acciones de ISA que controla el Estado.  

En las condiciones del crédito, como en los contratos, está el detalle. Se tendrá que pagar en menos de dos años. ¿De dónde sacará 14 billones Ecopetrol en tan corto tiempo? Vendiendo el 8.5% de las acciones que tienen permitido enajenar. con esta venta, Ecopetrol llegaría a tener el 20% en manos de privados.

Y ese 20% en manos privadas, entre las que están JP Morgan y los fondos privados de pensiones, son las que se harían al 51.4% de ISA. 10% de regalo. Pésimo negocio.

  • Electrificadoras regionales.  

Las electrificadoras, que traen beneficios a la sociedad especialmente a los departamentos, no son foco de la prensa nacional, pero también están en la mira del Gobierno Nacional. Las electrificadoras son: Huila, Nariño, Caquetá, Cauca, Putumayo, Meta y las termoeléctrica Gecelca y la hidroeléctrica Urra 1, ubicadas en Córdoba.

En este caso, no habría un acuerdo interadministrativo si no un proceso de privatización regular por medio de la ley 226.

Además de las electrificadoras que quedarán en manos de los privados con las conocidas consecuencias de aumento de tarifas, poca inversión en infraestructura y ausencia de regalías para el Estado y los municipios, Emcali quiere entrar a participar.

Según el sindicato, se conformó el proyecto Fénix: una empresa de economía mixta, con participación de EMCALI, un socio nacional y tres internacionales, para quedarse, es lo que se sabe, con la electrificadora de Nariño. El control sería de los privados, aunque la mayoría accionaria sería de EMCALI.

Un mal negocio para las electrificadoras y la empresa pública de los caleños. 

  • Fondo Nacional del Ahorro

Fue una buena idea. Una empresa social y comercial del Estado que tomaba las cesantías y pensiones de los trabajadores colombianos y, apalancados por el Gobierno Nacional, prestaba los recursos para comprar casa. Servía como medida contra cíclica y ayudaba a las familias a cumplir un importante objetivo.

Con la Ley 1873 de 2017 y con el Decreto 492 de 2020 descapitalizó el FNA en 500 mil millones de pesos (https://bit.ly/3mv8wJi). Su servicio empeoró a tal punto que las constructoras no querían trabajar con el Fondo.

En el Gobierno Duque, el ministro de Vivienda, recordado por hacer plagio en su tesis doctoral (https://bit.ly/3mA9NPg), presentó la ley de “Vivienda” dónde cambiaría la naturaleza jurídica del Fondo. Pasar de Empresa Industrial del Estado a sociedad mixta por acciones. Con este pequeño cambio, empezó la privatización de Ecopetrol e ISA.

Es una lamentable perdida para las personas y su objetivo de conseguir casa.

  • Une – Millicom

Esta privatización tiene tres puntos y dos muy importante.

En el 2004, se escinden las telecomunicaciones de EPM y se crea la empresa UNE, 100% pública. En el 2014, Aníbal Gaviria decide “fusionar” la empresa con la multinacional sueca, con sede en un paraíso fiscal, Millicom. Medellín tendría el 50% + 1 acción, pero el control lo compró la empresa extranjera por 150 millones de dólares.

La fusión se hizo con mentiras y el balance no puede ser peor. Aquí lo explique. (https://bit.ly/3bP8zJR).

Sin embargo, la Alcaldía pretende vender el 50% restante. El Ebitda es bueno, la empresa cuenta con respaldo de EPM y, en plena pandemia, las telecomunicaciones se convirtieron en un servicio esencial para el Estado. La empresa, a pesar de la mala prensa, tiene un mercado importante y podría ascender. Hay que defenderla.

Las privatizaciones han sido un fracaso en Colombia. Desde el 90 se vendieron las empresas del Estado a multinacionales (TELECOM, ISAGEN, PAZ DEL RÍO, ETC) y las condiciones de los ciudadanos no mejoraron. ¡No más privatizaciones!

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